analytics

Un loco en el último santuario de Coquimbo

Quienes conocen los arcanos del Tarot, saben que El Loco es una figura que avanza por parajes desconocidos, cargando apenas un pequeño morral donde lleva sólo lo básico: la decisión de descubrir lo que tiene adelante.

"Yo no puedo cargar maletas, así que me acostumbré a viajar con lo que cabe en  mi mochila, que cuelgo en el respaldo de la silla", cuenta Sebastián Zùñiga "el loco en silla de ruedas" como el mismo se autonombró al convertirse en un activista del turismo inclusivo.

Hasta hace dos años Sebastián (22) era un joven deportista que recorría los cerros de Temuco en su bicicleta y "producto de una mala pasada en una curva en el cerro Mariposa me accidenté y me rompí la columna".

- Pero no se te rompió el ánimo
- No naaada - contesta con su mejor sonrisa y confiesa que ahora mismo está castigado por su médico ya que, con tanta aventura, perdió 4 pernos. Muy por el contrario, para Sebastián su silla de ruedas le dio sentido a su vida.

Tras el accidente se ha dedicado a difundir sus experiencias en las redes sociales y en su blog "Las aventuras de un loco en silla de ruedas" y ha formado parte de las experiencias de "Wheel the World" un emprendimiento nacional que busca desarrollar el turismo inclusivo, promoviendo entre operadores el uso de equipos, como sillas de ruedas especiales para trekking y arena.

- He tenido la alegría de ver que personas que han estado amurradas por accidentes me han visto en la página y han sacado nuevas energías y comienzan a ver la vida con otros colores. Y sobretodo ver a mi familia y a mi mamá más contenta, al saber que un accidente no me limita para seguir viviendo la vida feliz. Mis amigos me dicen que me cuide, porque de verdad hago muchas gueás (ríe) pero me fascina llevar a cabo esto y encontrar mi norte que lo tenía perdido antes del accidente. Las ruedas me dieron un sentido, y más velocidad.

Manquehua y la Poza Azul


Una de las primeras excursiones de Sebastián Zúniga fue al Valle de Chalinga de Salamanca, donde recorrió la mítica Raja de Manquehua y la Poza Azul, una zona de 2.242 hectáreas que acaba de ser declarada Santuario de la Naturaleza, el último sitio de la Región de Coquimbo en recibir esta protección en la administración de la Presidenta Michelle Bachelet, que culmina su mandato heredando a Coquimbo un 72% más de áreas de conservación que las que existían antes de 2014.

La Raja de Manquehua, es una montaña de más de 2.000 mts de altura donde anidan los cóndores y las leyendas que surgen de su profunda cueva y alberga una imponente cascada de agua nieve, la Poza Azul, que es una de las visitas imperdibles para los excursionistas.

- ¡¿Cómo se te ocurrió subir a allí?!
- (risas) La idea partió de Víctor Salinas (dueño del servicio de excursiones Kawsay) que me invitó a recorrer Salamanca. Él nunca había trabajado con una persona en situación de discapacidad y tenía ganas de proyectarme como referente. Yo sabía bien poco de Salamanca, que es más conocida por la actividad minera que por el turismo. Nos contactamos y realizamos esta aventura en 2017. La verdad me informé sobre la zona para prepararme pero, como todo viaje, es mil veces más que verlo en fotos y videos, vivirlo es súper lindo, es mágico.

- ¿Cuál fue la ruta?
- El primer día estuvimos recorriendo el embalse Corrales y la quebrada El Consuelo en buggies y también hicimos una actividad de ciclo turismo donde estuvimos conociendo flora y fauna. Éramos 7 personas, incluyendo a mi hermano que me acompañó en bicicleta.

El segundo día, recorrimos los senderos el Valle del Choapa hasta llegar a la Poza Azul. Como no estábamos adaptados me fui "al apa" de mi hermano (ríe) y en la poza nos terminamos bañando así que me fui muy contento de esa experiencia, una de las primeras que tuve dentro de los 15 viajes que he realizado y he estado documentando, para transmitir que cuando uno no se limita vuelves a recobrar la conexión con la naturaleza y recibes la fuerza que ella te da.

-¿Qué fue lo que más te gustó?
La Poza Azul y también el embalse Corrales porque ahí hicimos astro turismo y estuvimos toda la noche con una fogata viendo las estrellas y fue mágico. Pero lo que más me gustó fue la poza y sentir ese frío que me calaba a los huesos y yo soy friolento, pero lo disfruté igual.

- Saliste como la poza...
- Sí (ríe) salí azul. Pero de verdad lo disfruté.

- Imagino que seguirás apoyando el turismo inclusivo
- Sí, es lo que estoy impulsando con mi página, que más personas en situación de discapacidad puedan viajar, tal vez no de forma tan alocada como la mía, pero puedan también documentar sus viajes y mostrarlos y que gracias también a las empresas que hoy nos están ayudando se pueda hacer turismo accesible. La verdad si lo vemos del punto de vista de los operadores, se necesita logística como cualquier sueño, pero cuando se incorporan a causas sociales tan lindas como esta, la gente llega y se motiva a salir.



0 comentarios: