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Día de la astronomía: Viaje a la Cruz del Sur


Hoy 18 de marzo es el día de la astronomía y todo Chile lo celebra. Charlas, exposiciones y documentales se están exhibiendo hoy y mañana en todas las regiones en un completo programa organizado por CONICYT para promover el conocimiento astronómico entre los jóvenes y entusiasmarlos en una ciencia donde nuestro país tiene una posición privilegiada.

Conocer, aprender, siempre es necesario. Pero para enamorarse hay que visitar Coquimbo, la Región de las Estrellas, dueña del circuito más grande de observatorios astronómicos turísticos del mundo. Si se viaja desde Santiago, el primero de ellos será el Observatorio Cruz del Sur, el complejo astroturístico más grande de Sudamérica.

Para llegar allá, hay que internarse por un paisaje montañoso decorado de cactus, algarrobos y pimientos. Por la ruta D-71, se llega primero a la ciudad de Canela, con calles estrechas y antiguas casas de adobe que suben y bajan, conquistando cada ladera. Siguiendo a la cordillera, un tentador desvío aparece en el camino, el cruce con la ruta D-705, que si se toma hacia el sur muy pronto llega a la Reserva Nacional Las Chinchillas.

Pero no nos desviaremos. Tenemos que alcanzar los 900 mts. sobre el nivel del mar, para llegar a Combarbalá. Plantaciones agrícolas y modernos paneles solares anuncian que estamos cerca. Para ir al Observatorio, antes de viajar hay que hacer la reserva. Y aunque hay tours diurnos y nocturnos, naturalmente el más apetecido es en la noche: Chile, una ventana al universo, que se repite en dos horarios, 20.00 y 22.00 hrs en invierno y 21.00 y 23.00 hrs. en verano.

Las entradas sólo se venden en la Plaza de Armas, donde hay también un pequeño museo local. Es el momento para recorrer la encantadora plaza, decorada con figuras que recuerdan su pasado diaguita y condimentada con juegos y locales de artesanía, donde reinan los trabajos en “piedra combarbalita” famosa por su colorido y suave textura, y también única en el mundo.

Para llegar al observatorio Cruz del Sur hay que subir al Cerro El Peralito, apenas unos 10 minutos desde la Plaza de Armas. Aunque esté oscureciendo no se puede perder. Está muy bien señalizado y el camino de tierra al cerro es corto y en buen estado. A los pies del Observatorio hay una gran explanada donde estacionar. Los distintos grupos amenizan la espera compartiendo un café, pan y huevos duros. A la hora precisa, los monitores abren las puertas a los visitantes.

A la entrada, hay dos salas de información con gráficos y material audiovisual que la gente puede consultar libremente mientras se da inicio a la bienvenida oficial. Al fondo, si llegas a la hora del primer tour nocturno, se puede ver a los cuatro domos del observatorio, con sus cúpulas de cobre enmarcadas por un horizonte arrebolado que despide el día.

Los observatorios son Alfa, Beta, Gamma y Delta, los nombres de las cuatro estrellas principales de la Cruz del Sur y replican, en su ubicación, la misma posición de su referente estelar.



Trailer Una Ventana al Universo, Observatorio Cruz del Sur

La primera estación, pone en relieve la relación de las culturas precolombinas con la astronomía y una gran figura de piedra recuerda un petroglifo de la zona. Luego, en la sala audiovisual se exhibe un video sobre la importancia del norte chileno para la exploración astronómica mundial. Al finalizar, los visitantes son asignados en grupos a cada domo, pero antes una parada en el anfiteatro será la clase magistral donde el guía principal se luce mostrando el mapa estelar a cielo abierto.

Provisto de un puntero láser, dibuja sobre el cielo constelaciones y galaxias, diferencia estrellas y planetas, aparecen los seres mitológicos que pueblan el cielo y la mirada de las distintas culturas del mundo, para guiarse a través de las estrellas. En todo momento los turistas son invitados a participar, preguntar y aportar, un momento mágico que de tanto en tanto es acentuado por alguna estrella fugaz.

Luego cada grupo ingresará al domo asignado, donde la conversación y la enseñanza continúa, esta vez con la espectacular visión que proveen los telescopios de 16 pulgadas de última generación que hay en cada uno. Los telescopios son computarizados y con memoria para 140.000 objetos. Los guías activan diferentes vistas, el domo gira con un sonido ronco para liberar la posición adecuada al telescopio y entonces los anillos, satélites y hasta los cráteres de los objetivos estelares se muestran en todo su esplendor y belleza a los ojos de los turistas.

Para reservar una visita al Observatorio Cruz del Sur lo puedes hacer directamente desde su página web. Si quieres saber la información de contacto de este y los principales observatorios de la Región de Coquimbo, con precios y ubicación georreferenciada, entra a  nuestro buscador de atractivos.


Región de las estrellas

Chile concentra el 40% de la observación astronómica mundial y en unos años llegaremos al 70%, gracias a la construcción de observatorios gigantes como el Gran Telescopio para Rastreos Sinópticos (LSST), en el Cerro Pachón de Vicuña, y el Telescopio Gigante de Magallanes (GMT), que se construyen en la Región de Coquimbo.
Sí, en el universo astronómico Coquimbo -la Región de las Estrellas-, tiene un sitial protagónico.
Gracias a sus cielos limpios y despejados la mayor parte del año, las alturas andinas de la región llevan casi 60 años poblándose de imponentes cúpulas de cuatro observatorios científicos internacionales - Tololo, Las Campanas, La Silla y Géminis -.
Aunque es poco sabido, todos ellos, en su labor de difusión científica, reciben visitas turísticas en ciertos períodos del año. Para visitar en cualquier momento, la región cuenta con el circuito más grande de observatorios astronómicos turísticos del mundo, entre los que destacan Mamalluca en Vicuña, Collowara en Andacollo y Cruz del Sur, en Combarbalá.

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